Ya son 365 días… y sus noches

No quiero empañar su sonrisa con mis lágrimas. Prefiero escribirle esto…

 

Cuando estabas y ahora que estás

Cuando estabas, eras suave brisa de primavera

perfumabas mi vida con tu sonrisa,

mariposa alegre jugando a volar.

Ahora que el frío congela mi alma,

tu energía es mi fuego

y estás más que nunca,

aunque tus dulces labios no pueda besar.

 

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